Ya que al parecer se quiere iniciar un apagón en protesta
contra el presidente, pero antes chequen esto y tomen de
ello lo que cada uno quiera, ¿o tú qué crees?

No, no voy a apagar nada, el presidente anterior fue
Zedillo, quien no servía.  La creencia general actual es que
Fox tampoco sirve.  Lamentablemente creo que más que apagar
las luces, debemos encendernos nosotros. La creencia general
es que el que venga después de Fox tampoco servirá para
nada. Por eso estoy empezando a sospechar que el problema no
está en lo ladrón que haya sido Salinas o en lo bocón que
sea Fox.  El problema está en nosotros.

Nosotros como pueblo. Nosotros como materia prima de un
país.

Porque pertenezco a un país donde la "viveza" es la moneda
que siempre es valorada tanto o más que el dólar.

-Un país donde hacerse rico de la noche a la mañana es una
virtud más apreciada que formar una familia a largo plazo
basada en valores y respeto a los demás.

-Un país donde una persona obstruye la salida del garaje de
una casa y, si el afectado toca el claxon para llamar la
atención del abusivo y hacer que aparezca a retirar su
vehículo, entonces esa persona llega, se molesta y le
reclama a uno la presión y el ruido, como si el infractor
fuese uno y no él.

-Un país donde un par de señoras pueden recorrer todo un
supermercado y mientras compran hablar pestes de la moral
del gobierno y del incumplimiento de las leyes, y de lo
terrible de tales o cuales medidas, pero después, a pesar de
que su carrito tiene 27 artículos, se hacen tontas y se
meten disimuladamente en la cola que es "para un máximo de
10 artículos" y si alguien osa reclamarles o quejarse ante
el gerente, queda ante ellas y ante los demás como un
soplón, sólo por intentar hacer cumplir una norma tan
sencilla. Y si es la cajera quien les señala que deberán
pasar a otra caja, inician un diálogo recriminatorio "¿Ves?
justo lo que veníamos comentando, por eso está este país
así, todos son unos flojos , etc."

-Pertenezco a un país donde, lamentablemente, los periódicos
jamás se podrán vender como se venden en Estados Unidos, es
decir, poniendo unas cajitas en las aceras donde uno paga
por un solo periódico y saca un solo periodico, dejando los
demás donde están.  Porque si se vendieran así, El Reforma ,
El Universal, etc. quebrarían en sólo 3 meses.

-Pertenezco a un país donde las empresas privadas son
papelerías particulares de sus empleados deshonestos que se
llevan para su casa, como si tal cosa, hojas de papel,
bolígrafos, carpetas, marcadores y todo lo que pueda hacer
falta para la tarea de sus hijos.
 
-Pertenezco a un país donde la gente se siente triunfal si
consigue volarse el Cablevisión del vecino, donde la gente
inventa a la hora de llenar sus declaraciones de impuestos
para no pagarlos o pagar menos, donde a Carlos Salinas no le
reclama ningún medio el que esté viviendo fuera del país
disfrutando de lo que robó.

Donde nuestros diputados y senadores trabajan dos días al
año (y cobran todos los demás como si fueran altos
ejecutivos) para aprobar una reforma (miscelánea) fiscal al
vapor que lo único que hace es hundir al que no tiene, joder
al que tiene poco, beneficiar --como siempre-- a unos
cuantos que son los que tienen (ellos, por ejemplo).

-Pertenezco a un país donde las licencias de conducir y los
certificados médicos se pueden "comprar", sin hacerse
exámenes ni nada.

-Un país donde, desde hace 40 años, un vehículo sufre más
daños y sale peor parado después de ser recuperado por la
policía que cuando lo roban los ladrones.

-Un país donde cualquier persona puede hacer una ruidosa
fiesta y poner música a volumen majadero toda la noche, sin
que haya alguien que proteste, ni autoridad alguna que les
haga apagar esa música, ni siquiera a las cinco de la
mañana.
    
-Un país de gente que está llena de faltas, pero que
disfruta criticando a sus gobernantes, sean inútiles, o sea
Fox, porque criticar a los inútiles o criticar a Fox crea
una ilusión psicológica que aparentemente eleva la estatura
moral y espiritual del que critica.
 
-Un país donde mientras mas le diga yo "rata" a Salinas,
mejor seré como persona, a pesar de que apenas ayer me
consiguieron todas las preguntas del examen de matemáticas
de mañana.  (¡Qué vivo soy!)
 
-Donde mientras más le diga falso a Fox, mejor seré yo como
mexicano, a pesar de que apenas esta mañana me fregué a mi
cliente a través de un fraude de cien mil pesos que él me
dio de enganche como preventa de un inmueble.

No. No. No.

Ya basta. Como materia prima de un país tenemos muchas cosas
buenas, pero todavía dejamos mucho que desear.  Esos
defectos, esa "viveza" congénita, esa deshonestidad a
pequeña escala, que después crece y evoluciona hasta
convertirse en caso de escándalo como el de Óscar Espinoza o
Mario Villanueva; esa calidad humana que en realidad es
falta y carencia de toda verdadera calidad humana, eso, más
que Salinas o que Fox, es lo que nos tiene real y
francamente jodidos.

No voy a apagar las luces, lo siento, porque aunque Fox
renunciara hoy mismo, el próximo presidente tendrá que
seguir trabajando con la misma materia prima defectuosa que,
como pueblo, somos nosotros mismos, y no podrá hacer nada,
igual que no hicieron nada los mediocres o igual que no está
haciendo nada Fox.
 
No, gracias. No apago nada. No tengo ninguna garantía de que
el gritón de Diego o el mustio de Madrazo lo puedan hacer
mejor. Y mientras nadie señale un camino destinado a
erradicar primero los vicios que tenemos como pueblo,
niingún gobernante servirá. Ni sirvió Salinas, ni sirvió
Zedillo, ni sirve Fox, ni servirá el que venga.

¿O qué necesitamos traer a un Pinochet para que nos haga
cumplir la ley a la fuerza y por medio del terror y la
dictadura?

A ver si así cumplimos y hacemos cumplir las leyes, desde
las más elementales hasta las de nuestra Constitución, ya
que todos las manejamos o las hacemos a nuestro modo.

Aquí hace falta otra cosa. Algo más que cacerolazos,
apagones y cuetones. Y mientras esa "otra cosa" no empiece a
surgir desde abajo hacia arriba, o desde arriba hacia abajo,
o del centro pa' los lados, o como quieran, seguiremos
igualmente condenados, igualmente estancados.

Es muy sabroso jactarse de ser mexicano, y de vivir a "a la
mexicana", pero cuando esa mexicanidad autóctona empieza a
hacerle daño a nuestras posibilidades de desarrollo como
Nación, ahí la cosa cambia...

Lo siento, pero no apago nada. Más bien prefiero encenderle
una velita a los Santos, a ver si en vez de seguir esperando
un Mesías, comenzamos cada uno de nosotros a ser guiados por
algo o por alguien que termine convirtiéndonos a cada uno de
nosotros en nuestro propio Mesías, para nosotros y para los
otros.

Suerte con su apagón, pero creo que de todos modos, como
país de verdad-verdad, igual hemos estado a oscuras los
últimos 70 ó 90 años.

Ojalá que cambiemos todos, porque si no, cambiar de
Presidentes no cambiará nada. Porque cambiar de Presidentes
sin que cambiemos nosotros es lograr que nada cambie jamás.

Piénsalo, y, si te cuadra, reenvíalo. Es un mensaje para
todos los mexicanos.

YA BASTA DE QUE ¡¡¡"EL QUE NO TRANSA NO AVANZA"!!!